Mostrando entradas con la etiqueta Personal.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personal.. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de enero de 2011

Eduardo Galeano (El derecho de soñar)

"Aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:
En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
El aire estará limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el super-mercado, ni será mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los
Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo". El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor:
"Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.”

sábado, 15 de enero de 2011

¡A ser felices!

"Para ver el vídeo clica sobre la imagen"
Año nuevo, vida nueva. O mejor dicho es empezar el año y ya estamos con nuestra lista interminable de planes, que luego según van pasando los meses se van quedando en meros propósitos: “Quitarse de fumar, aprender inglés, adelgazar, dejar la vida sedentaria, ser menos volubles, apuntarse al gimnasio, solucionar los conflictos, ser mejores personas,…”
Deseos y deseos que todos los principios de año revolotean sobre nuestras cabezas, pero que por falta de empeño y voluntad se pierden en el aire, y llegada la primavera han desaparecido por completo, hasta que de nuevo otro primero de Enero el proceso se reinicia.
Yo os deseo a todos que en este recién estrenado año que seáis felices. SEAMOS FELICES. Así que pongámonos a trabajar porque para conseguir la felicidad tenemos que construir muchas sonrisas, levantar muchas barreras, derramar muchas lágrimas, sufrir mucho, sortear muchos obstáculos, decir muchas veces que no, enfrentarse con la verdad de uno mismo para ver la de los demás, ser honestos y altruistas, querer y quererse mucho, regar los segundos insignificantes de la vida para que en horas malas sean nuestro sol, estar dispuestos a levantarnos siempre por muy derrotados que nos sintamos, aprender a ser débiles y pequeños, saber perdonar, ser curiosos, ser grandes gestores de emociones, reír mucho, mucho…
Por muchas metas que consigamos, siempre hay nuevos retos por conquistar. Muchos fracasos para un sólo triunfo. Muchos deseos ahogados para un sólo sueño. Si quieres la felicidad no la esperes sentado cómodamente, sal a buscarla. Y lo más importante para alcanzarla antes tienes que reconocer lo que te hace infeliz, y soluciónalo; no sufras de forma gratuita, no vivas la vida de nadie ni bajo la felicidad de otros. Haz espacio en ti mismo para ti , porque sólo desde ti mismo podrás disfrutar lo que te ofrece la vida.