lunes, 7 de junio de 2010

El amor de un padre por su hijo.





PALABRAS HERMOSAS: AMOR, SUPERACIÓN

Esta es la historia de un padre australiano de aproximadamente 60 años y la de su hijo, que nació con parálisis cerebral. Ellos compartían muchas cosas, entre ellas el deporte. Al hijo le encantaba que su padre participará con él en carreras: Papá quiero que corras conmigo. El padre no se negaba y ambos corrían. Pero un día le pedió que participaran en el Ironman de Australia. Ésta es una prueba especialmente dura, compuesta por tres subpruebas:
1.- Nadar durante 4 km (con el frío de la mañana).
2.- Inmediatamente después, recorrer un trayecto de 180 Km ininterrumpidos, con subidas y bajadas muy pesadas, en bicicleta.
3.- Y por último un maratón de 42.5 Km.
Los campeones del mundo lo hacen en 8 horas, 15 minutos aproximadamente. Durante esta prueba las autopistas y circuitos se cierran al tránsito normal, durante unas 12 horas. Por primera vez carreteras y autopistas estuvieron cerradas hasta que los protagonistas de esta historia la terminaron por completo, al grado que se hizo de noche. Fueron 17 horas de superación y sufrimiento, 17 largas horas en las que todo el mundo esperó a que la concluyeran, en las que la mente fue más fuerte que el cuerpo.
Esta es una historia que no entiende de barreras, ni de limitaciones; porque el amor de un padre hacia su hijo es inmensurable.